Cuando tus retos te hacen daño.

Ayer recibí un e-mail de la newsletter de She’s novel, una web para escritores, y la historia me llegó tanto que me sentí obligada a compartirla. Porque he estado ahí. Porque soy la primera que sabe lo dañino que es el perfeccionismo. Porque el mayor miedo que tengo este noviembre es decepcionarme a mí misma.

Y no quiero. No quiero forzarme ni quiero sentirme un fracaso por unas metas que sólo veo yo. 

Os dejo el email a continuación, que habla por sí solo. Lo he traducido como buenamente he podido un poco más abajo.

See, sometime in mid-September, I had a crazy stupid idea. (…) I wanted to use this year’s NaNoWriMo to draft not one, not two, but three full-length novels. My estimated word count for three full-length fantasy novels? 285,000 words.

And I wanted to write that many words IN ONE MONTH.

Yes, it was a crazy stupid idea. And yes, I decided I was gonna go for it.

I was only a few blog posts away from being completely pre-scheduled for the month of November when I had a bit of a realization: I was doing myself way more harm than good.

You see, the pressure to succeed in my goal has made me extremely stressed. My anxiety was running high and my depression was way more of a daily challenge than normal. 

In essence, my physical and mental health were declining–and fast.

It didn’t matter than I was technically capable of preparing all of that work, that I was getting everything written and ready to go despite the stress. I was allowing my personal challenge to drive me into the dirt.

So even though I was far into my two-month challenge of a lifetime, I knew I needed to call it quits. And so I did. In fact, I don’t even know if I’ll write the basic 50k for this NaNo anymore. I need time to heal first, to get myself back in the right headspace.

And that’s okay!

The moral of this story?

NaNoWriMo–or any personal writing challenge–presents a great opportunity to grow your skills, to make writing a priority, and to get ahead on your latest project. But there is a line between the healthy and unhealthy pressure to excel.

Sometimes you don’t know your limits until you reach them, and that’s all right.

Work hard this month. Commit to your writing habit, and try to reach that 50k NaNo goal. But know that your personal wellness should always come before your word count.

If the pressure to win NaNoWriMo starts to rub on you, it’s okay to slow down–even to call it quits. Give yourself that permission, okay? Self before stories, always.

Español:

Veréis, a mediados de septiembre tuve una idea loca. (…) Pensé en aprovechar el NaNoWriMo de este año no para escribir una novela, ni dos, sino tres borradores completos. ¿El número de palabras que suelen ocuparme tres novelas de fantasía completas?  285000.

Y quería escribirlas todas EN UN MES.

Sí, era una idea loca y estúpida. Y sí, decidí que iba a ir a por ello.

Sólo me quedaban unas cuantas entradas más en el blog para tenerlo todo programado para noviembre cuando caí en la cuenta: me estaba haciendo más daño que bien. 

Veréis, la presión que sentía por lograr mi meta me estaba dando un estrés enorme. Mi ansiedad estaba por las nubes y lidiar con la depresión día a día se va haciendo mucho más difícil de lo normal.  

Básicamente, mi salud física y mental estaban decayendo –y muy rápido. 

No importaba que hubiera sido capaz de hacer todo ese trabajo, que estuviera logrando escribir las entradas y dejarlo todo preparado a pesar del estrés. Estaba permitiendo que mi propio reto me hundiera en la miseria. 

Así que, aunque había avanzado mucho en el proyecto, sabía que tenía que dejarlo. Y lo hice. De hecho, ni siquiera sé si escribiré las 50k palabras reglamentarias de este año. Necesito tiempo para sanarme antes, para luego poder ponerme las pilas y darle un descanso a mi mente. 

¡Y no pasa nada!

¿La moraleja de esta historia?

NaNoWriMo–o cualquier otro reto personal– es una oportunidad genial para mejorar tus habilidades, para ayudarte a hacer la escritura una prioridad, para darte un empujón con tu último proyecto. Pero hay una fina línea entre la presión sana y la presión dañina por destacar. 

A veces no conoces tus límites hasta que los alcanzas, y eso está bien. No pasa nada.

Trabaja duro este mes. Comprométete con crear un hábito de escritura, e intenta llegar a la meta de las 50k palabras. Pero recuerda que tu bienestar va siempre por delante del recuento de palabras. 

Si la presión por ganar el NaNoWriMo empieza a hacerte daño, está bien que bajes el ritmo –incluso que dejes de hacerlo. Date ese permiso, ¿de acuerdo? Tú vas por delante de tus historias, siempre.

¿Os habéis sentido así alguna vez? ¿Cuál será vuestro pequeño propósito este mes? Me encantará leer vuestros comentarios al respecto 😊

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5 thoughts on “Cuando tus retos te hacen daño.

  1. Madre mía, Bea, me siento tan identificada… soy una persona demasiado perfeccionista, que se siente mal cuando no consigue algo. Y eso me provoca estrés e incluso a veces ansiedad, pero es que tiene toda la razón. Las metas que nos ponemos son para crecer como personas y mejorar nuestras habilidades, no para sentirnos mal ni forzamos. ¡Gracias por compartir esto! <3

    1. Yo soy como tú, de verdad. Por eso ha sido leer esto y decir NECESITO QUE LA GENTE LO VEA. Llevamos dos días en noviembre y mi novio ya está preocupado por mi estrés, así que imagínate. Pero ya sabes: nada de compararse, nada de forzarse, recordar qué es lo que importa de verdad y cuidarse mucho <3

  2. Mi meta es escribir. Y me da igual a cuántas palabras llegar o que otros escriban más que yo. Y… ¿sabes qué? Hoy no he escrito nada. Ni voy a leer nada. Y estoy bien. Mi meta es ésa: hacer lo que quiero y que esté bien. Gracias a este tipo de entradas, textos, mensajes, y un largo etcétera, me ayudo a no pedirme más de lo que puedo dar. ¡Y me siento genial! Otros días podré sentirme mal, quizás, desanimada y deprimida comparándome con los demás, pero hasta hoy he estado (y espero seguir) bien.
    Gracias por compartirlo con nosotros, Bea. 🌛🐈

    1. Voy a enmarcarme este comentario y para recordármelo SIEMPRE.
      Así me gusta, de verdad. Estoy muy orgullosa <3

  3. […] que por no haberlo conseguido tú no valgas nada; que no haber podido “ganar” el NaNoWriMo no te hace peor escritor, ni tampoco tener menos seguidores en twitter, menos visitas en tu blog, […]

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